La actividad principal de La Base es la de brindar préstamos a emprendimientos productivos democráticos, tales como las cooperativas de trabajo. La Base otorga dos tipos de préstamos:

Préstamos de Inversión

Los préstamos de inversión son para financiar proyectos destinados a una inversión productiva, tales como la compra de materia prima, maquinaria o un vehículo, y la renovación del espacio de trabajo. Deben generarle a la cooperativa los ingresos con los que devolver el monto prestado. Por eso es que no se financian gastos corrientes tales como pago de servicios públicos y retiros de los trabajadores. La tasa de interés aplicada al saldo de capital es actualmente del 2,5% mensual; los intereses vuelven al fondo para mantener su poder adquisitivo, no se usan para sustentar gastos operativos. No requieren una garantía prendaria, sino el compromiso de la cooperativa de brindar la información necesaria y de devolver el préstamo en caso de que el proyecto le haya generado un ingreso igual o superior al monto.

El monto a financiar, el destino del préstamo, los pasos y el plan de pagos son diseñados por el agente de préstamo de La Base en conjunto con la cooperativa, aprobados en el comité de crédito de La Base y luego en la asamblea de la cooperativa, con la firma de un contrato. La Base realiza el desembolso directamente a los proveedores, asegurando a todos el destino producto del préstamo. Una vez cancelado, la cooperativa puede solicitar un nuevo préstamo de inversión para el mismo fin o para otro distinto.

Líneas de efectivo

Las líneas de efectivo son préstamos de capital de trabajo para cooperativas que reciben de sus clientes pagos con cheques diferidos. Este tipo de pago representa un problema grande de flujo de caja para casi todas las cooperativas porque les impide contar con los fondos en el momento y poder cubrir gastos como compra de materia prima en efectivo, retiros, vencimientos, etc. Como las cooperativas suelen ser el eslabón débil de las negociaciones, suelen recibir como pago cheques diferidos por tiempos a veces muy largos. Ante su necesidad, terminan recurriendo a agencias financieras semi-legales donde les cobran tasas a menudo usureras en las que se termina licuando toda la ganancia de su trabajo.

Por medio de estas líneas de efectivo, La Base absorbe el tiempo de espera hasta poder depositar los cheques y las cooperativas reciben el efectivo contra entrega de esos cheques con un descuento por la misma baja tasa de interés que los préstamos de inversión, 2.5% mensual. La cooperativa debe proveer la documentación que demuestre que el cheque fue recibido como pago por un trabajo propio. Para muchas cooperativas, el acceso a esta línea es la diferencia entre la rentabilidad y el rojo, entre poder mantener el ciclo productivo y tener que esperar a la acreditación, o entre poder tomar un cliente que paga con cheques o perderlo.